|
Si quieres conocer una calle, si
quieres recorrerla, si quieres recordarla, sólo hay que pasar el ratón por encima
de ella y hacer clic. Las fotos aquí incluidas son casi todas del año 2012 o
incluso algunas (pocas) anteriores. Si tienes alguna
fotografía del pasado de alguna calle
puedes mandármela (poniendo la fecha al menos aproximada) para
colgarla en la red. Si conoces algo importante que haya sucedido en ella
cuéntamelo.
HAZ CLIC EN
LA CALLE QUE QUIERAS VISITAR

La distribución de las calles
de Villademor no es azarosa ni caótica. Ahora bien, no por el hecho de que no posea una
distribución ortogonal
(calles en cuadrícula) habría de presentar una urbanización irracional. La
orientación de las calles ha de tener su razón de ser. Villademor no es un pueblo hipodámico,
es evidente, sin embargo, la calle Genaro Fernández, y su prolongación, la
calle Mayor, nos recuerda o se asemeja al decumano
de las ciudades castrenses romanas. De hecho, es una calle orientada en
dirección Este-Oeste. Corta (como si se tratase efectivamente del decumanus maximus)
todo el pueblo en dos mitades, mitad norte y mitad sur. Se prolonga en
dirección Este hasta la ermita de la Piedad, y en dirección Oeste hasta las
bodegas. Eso pudiera despistar, pero si quisiésemos seguir con la
comparación, no encontraríamos por ninguna parte el cardo
que cortase perpendicularmente el decumano.
Es decir, no hay
ninguna calle que corte la calle Genaro Fernández-Mayor en dirección Norte-Sur. Forzando la situación
sería incluso ridículo pensar que el cardo estuviese formado por
las calles siguientes: las parras - Agustina Blanco - plaza mayor - fundación Casado Fidalgo.
Así pues, es evidente que Villademor no proviene de un asentamiento
castrense romano, como por ejemplo la ciudad de
Zaragoza (Cesaraugusta) o Mérida (Emérita Augusta) o incluso León (Legio) a pesar de
que en esta última los avatares urbanísticos por los que ha pasado en la
historia hace que no se vea tan claro.
Es una apreciación personal lo que voy a
ensayar, pero yo quiero creer que muchas de las calles de Villademor, quizá la
mayoría o al menos las más largas y habitadas, tienen una orientación
Este-Oeste. Eso seguramente tenga una razón de ser y una explicación. Y ello
incluso en el caso de que no hayan sido planificadas urbanísticamente o precisamente por ello. Su orientación bien
podría obedecer a otras razones, por ejemplo a razones climáticas. Y ello en
dos sentidos, a saber:
Podría
ser que la orientación viniese forzada por la inclinación
del terreno en el que está asentado el pueblo, pues casi todo él se inclina hacia el Este Sur-Este.
La inclinación, por cierto, que sigue la propia
vega del Esla. Así entonces la orientación de muchas de las calles obedece a
que las aguas correrían y desaguarían mejor y con mayor rapidez en ese
dirección o incluso se podría decir que fue el discurrir de las aguas lo que
marcó la dirección de muchas calles. Y cuando la calle no podía seguir ese
dirección se solucionaba con los albañales que podrían discurrir de casa a
casa y había que respetar su paso. En cualquier caso, esta es una hipótesis
meramente especulativa que habría que confirmar.
A la vez también influiría, cómo no, la orientación de las
casas respecto al sol. Los primeros pobladores presumiblemente buscarían la
solana, así como huirían de los lugares umbríos, insalubres y húmedos.
Incluso en la actualidad se puede comprobar que la mayoría de casas están en
la acera que mira hacia el sur, mientras que la que mira hacia el norte casi
siempre hay menos casas habitadas, de modo que sus puertas y ventanas
principales están situadas de tal manera que puedan recoger todo el sol
posible. Eso ocurre, por ejemplo, en la calle Arrabal, pero también en otras
calles como Cantarranas, Francisco de la Peña, Guadalupe, etc.
Creo que pueden ser esas dos
razones conjugadas las que hayan determinado, más que otras, la orientación
y el trazado de las calles de nuestro pueblo.
Parece ser, yo no me lo acabo de creer, que en la Edad Media el pueblo tuvo algún tipo de protección,
adarve o muralla. Eso al menos dice Gutiérrez Álvarez, R.; Villademor de
la Vega, Historia, cultura, arte, Salamanca, 2010, p. 22. Es una pena
que el autor no cite de dónde saca esa información o de dónde la deduce. No obstante, se nos
ocurre que si, como dice ese autor, la defensa del pueblo estaba por el interior de la
cárcava (lo que suponía un recinto demasiado amplio a nuestro parecer) la
calle de la Ronda obedecería con justeza a su nombre porque "ronda" es como
se llamaba al paseo que
existía junto a las fortificaciones para hacer la guardia. Pero esto,
evidentemente, es, como lo que dice el propio Gutiérrez Álvarez, puramente especulativo. |